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¿Jubilación
o penalización? - Carta de Lectores |
abc1digital.com |
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Toman
fondos de la Anses |
La
Nación |
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Un
fallo esperado y con fuerte impacto |
La
Nación |
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El
Indec afectó a futuros jubilados |
La
Nación |
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Para
Cavallo, el actual modelo económico "es un desastre" |
La
Nación |
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Una
renta privada que casi no tiene ajustes |
Clarín |
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Un
fallo obliga a subir el haber más allá de los aumentos |
Clarín |
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Hay
4,55 millones de asalariados que trabajan en negro |
La
Nación |
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En
el sistema de reparto las jubilaciones ya están en riesgo |
La
Nación |
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Jubilación:
elegir es lo de menos |
Clarín |
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Confiscación
y dibujo fiscal |
La
Nación |
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Jubilados,
los eternos postergados |
La
Nación |
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Argentina:
La jubilación estatal es, fue y será un robo |
CATO
Institute |
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El
ejercicio inhumano de la paciencia |
La
Nación |
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Los
desafíos que enfrenta el régimen de jubilación estatal |
La
Nación |
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Elegir
jubilación no será como tatuarse |
La
Nación |
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Jubilados
del Estado y de las AFJP coinciden en que cobran poco |
La
Nación |
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Advierten
posibles "abusos" con cambios jubilatorios |
InfoBAE |
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Inseguridad:
hay funcionarios que parecen de otro país |
La
Nación |
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Justicia
para los jubilados - Editorial I |
La
Nación |
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La
CGT, por un aumento a jubilados |
La
Nación |
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Tapar
agujeros con fondos jubilatorios - Editorial I |
La
Nación |
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La
Personalidad Influye en el Futuro Financiero para la Jubilación |
www.terra.com |
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Justicia
federal debio intervenir para poder sepultar a dos jubilados de Pami |
Yahoo
news |
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La
vida, larga y bella |
La
Nación |
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Otorgaron
un aumento del 11% a los jubilados |
La
Nación |
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El
empobrecimiento de los jubilados - Editorial I |
La
Nación |
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Tercera
edad y pobreza |
La
Nación |
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Jubilados:
historia de una injusticia |
La
Nación |
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Solá
también mantendría congeladas las jubilaciones en 2006 sin adherir
al aumento nacional |
SIGMA |
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Dos
millones de jubilados perdieron la carrera contra la suba de precios |
Clarín |
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Jubilados
- Carta de Lectores |
La
Nación |
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Jubilados
aprueban el adelanto, aunque reclaman aumentos |
La
Nación |
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¿Un
2005 sin plan Navidad Feliz? |
Clarín |
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La
deuda con los jubilados |
La
Nación |
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La
precariedad laboral y las exigencias del régimen de retiro llevarán
a que la mitad de la población se enfrente en el futuro a la hora
de la jubilación imposible |
La
Nación |
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El
Mercosur ya tiene jubilación unificada |
Clarín |
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Suben
a $ 390 la jubilación mínima en la Provincia |
Clarín |
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Jubilados:
justicia sólo para algunos |
La
Nación |
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Desde
este mes, aumentarán la jubilación mínima a 390 pesos |
Clarín |
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Jubilaciones:
la Corte rechaza ajustes pero reafirma la movilidad |
InfoBae-Profesional |
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La
mitad de mayores de 65 no tendrá su jubilación en 2015 |
El
Litoral |
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Penas
de Jubilados - Carta de Lectores |
La
Nación |
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Personas
mayores de 65 años: descartadas y expulsadas del sistema |
InfoBae-profesional |
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Recuperan
terreno los seguros de vida - Por Silvia Stang |
La
Nación |
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Bueno,
pero escaso - Por Jorge Luís Velázquez |
Clarín |
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Anunciaron
que la jubilación mínima subirá en julio a $ 350 - Por
Ismael Bermúdez |
Clarín |
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El
impacto de aumentar los haberes de los pasivos - Por
Daniel Muchnik |
Clarín |
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"Maltrato"
- Carta de Lectores |
La
Nación |
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Sistema
previsional: demandas por una actualización de ingresos desde 1995
- Por Silvia Stang |
La
Nación |
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Se
espera un aluvión de reclamos - |
La
Nación |
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La
Nación |
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¿Jubilación
o penalización?
Fuente www.abc1digital.com.ar/article.php3?id_article=12496
CORREO DE LECTORES - Publicada 28/05/2007
Sr. Director
Sres. Legisladores
integrantes de la Comisión de Previsión y Seguridad
Social:
Con el mayor de los
respetos les pregunto? para que conformaron el año pasado
la subcomisión de previsión, si no era para establecer
la metodología de calculo en la MOVILIDAD de las jubilaciones,
porque hicieron tanto espamento si cuando el Ejecutivo en el
mes de setiembre confirmó un aumento del 13% para todas
las jubilaciones, que se aplicaría en enero de 2007,
Uds. dieron por terminada toda discusión sobre la implementación
de la ecuación a aplicar en la MOVILIDAD, para que muchos
Diputados trabajaron en muchos proyectos, inclusive Senadores,
si los Proyectos duermen en la antesala de la Comisión
de Previsión, porque no son capaces de debatir sus ideas
en la Comisión, dado que las tienen bien claras cuando
lo hacen en forma individual con los medios o con nosotros los
jubilados cuando se dignan a atendernos, porque no se dedican
a legislar sacando proyectos que beneficien a los únicos
Argentinos que no tienen una segunda oportunidad para ser felices,
porque el tiempo se les termina, porque no dejan de mentir cuando
dicen que este ultimo gobierno otorgo 9 aumentos a las jubilaciones
mínimas, pero no dicen que se gana lo mismo que hace
5 años con el agravante que los que ganan la mínima
hoy son 3.000.000 de jubilados y hace 5 años solo eran
700.000.
La Constitución
Nacional lo dice en su articulo 14 bis, la Suprema Corte de
Justicia lo pidió en un tiempo prudencial que ya lleva
9 meses, no se puede seguir mintiendo a los jubilados, tienen
que crear la ecuación para aplicar a la MOVILIDAD y rearmar
la pirámide de haberes de las jubilaciones, no puede
ser que terminemos ganando todos la mínima, en este país
no existe la JUBILACIÓN, ahora existe la PENALIZACIÓN
porque es un castigo para los Mayores Adultos.
Hugo de la Sota
Presidente Asociación Mayores Olvidados
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Anunciaron
que la jubilación mínima subirá en julio
a $ 350
LA
SITUACION SOCIAL: CLARIN LO HABIA ANTICIPADO EL DOMINGO
Fuente:
http://www.clarin.com/diario/2005/06/16/elpais/p-00301.htm
Ismael
Bermúdez.
ibermudez@clarin.com
La
medida beneficia a 2,4 millones de personas, entre jubilados,
pensionados y excombatientes. Es el sexto ajuste que se aplica
desde que asumió Néstor Kirchner.
A partir
de julio el haber mínimo en las jubilaciones y pensiones
subirá de 308 pesos a 350 pesos. La medida beneficia a
2,4 millones de personas, discriminadas de la siguiente forma:
2 millones de jubilados que cobran la mínima y 400.000
pensionados y excombatientes de Malvinas cuyos haberes están
atados a ese haber.
El
ajuste fue anunciado ayer por los ministros de Economía,
Roberto Lavagna, y de Trabajo, Carlos Tomada, tras visitar a Néstor
Kirchner en la Casa Rosa da. Esta medida había sido anticipada
por Clarín en su edición del domingo pasado.
Representa
un aumento de hasta 42 pesos, que comenzará a ser percibido
a partir de mediados del mes próximo. Para las pensiones
no contributivas la mejora es de 29,40 pesos y para los excombatientes
de Malvinas llega a 126 pesos.
También
casi 40.000 personas jubiladas a través de las AFJP y,
que cobran la mínima, recibirán el aumento. Esto
se debe a que una parte de sus jubilaciones, por los aportes hechos
al Estado, es pagada por la ANSeS.
El
resto de los jubilados y pensionados "no tendrá ninguna
mejora en los haberes en esta oportunidad", aclararon ambos
ministros.
A partir
de julio, quien gana 308 pesos cobrará 350. Quien cobra
320 pesos tendrá un aumento de 30 pesos hasta llegar a
los 350 pesos. Y para quien gana 340 pesos, la suba será
de $ 10.
En
el caso de los casi 400.000 que cobran una pensión no contributiva
—porque no tienen otra fuente de ingresos— su haber
es equivalente al 70% de la jubilación mínima. Por
eso, pasarán a ganar 245 pesos contra los 215,60 que cobran
actualmente.
Los
14.700 de los pensionados excombatientes de Malvinas tienen un
aumento superior. Como su pensión equivale a 3 jubilaciones
mínimas, pasarán de 924 a cobrar 1.050 pesos.
El
aumento no integra el medio aguinaldo que se está pagando
en estos días. Sí se calculará para el medio
aguinaldo que se abona en diciembre próximo.
El
ministro Lavagna dijo que el costo de este aumento para el Estado
"será de $ 715 millones desde julio y hasta fines
de diciembre, y será financiado con ahorros de la ANSeS".
Pero según informó más tarde la propia ANSeS,
"el impacto de la medida durante 2005 es de 581,5 millones
de pesos, unos 89 millones de pesos mensuales".
Este
organismo paga casi 1.500 millones de pesos mensuales en jubilaciones
y pensiones. Ese gasto equivale para los 3,1 millones de beneficiarios
del sistema un haber medio de 489 pesos mensuales. Además,
paga otras 400.000 pensiones no contributivas a un promedio de
245 pesos mensuales.
Con
este aumento, y considerando las pensiones no contributivas, casi
el 70% de los jubilados y pensionados pasará a ganar el
haber mínimo. Y eso se debe a que el Gobierno aumentó
en varias oportunidades la jubilación mínima, absorbiendo
los subsidios complementarios que se pagaban en los años
anteriores.
En
cambio, con una inflación que acumula un 63% desde fines
de 2001, los que ganan por encima del haber mínimo y 1.000
pesos tuvieron un aumento de hasta el 10% . Y los que cobran más
de 1.000 pesos no tuvieron ningún incremento.
El
titular del Palacio de Hacienda recordó que "ésta
es la octava mejora que se brinda a las jubilaciones mínimas
después de la crisis económica y política
de fines del 2001 y de la devaluación monetaria".
Pero es la sexta desde que asumió Néstor Kirchner.
Con
relación a las mejoras para el resto de los jubilados,
el ministro Tomada explicó que "ésta es una
medida consecuente con la decisión de privilegiar a quienes
tienen los menores ingresos".
El
titular de la ANSeS, Sergio Massa, adelantó que "este
aumento se empezará a cobrar a partir del 11 de julio,
según el calendario de pagos, y marca que la prioridad
son los jubilados".
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La situación
previsional: el haber deberá ajustarse en un 70%
Un fallo esperado y con fuerte
impacto
La sentencia es sólo para un caso, pero sienta precedente
para todos los juicios e implica un mensaje político al
Gobierno
Fuente: LA NACIÓN
- Martes 27 de noviembre de 2007 http://www.lanacion.com.ar/economia/nota.asp?nota_id=965976&origen=premium
El
fallo dictado ayer por los jueces de la Corte Suprema tiene en
principio consecuencias sólo para Adolfo Badaro, el jubilado
que inició un juicio años atrás para reclamar
la actualización de su haber jubilatorio. Al igual que
otros 200.000 pasivos, Badaro cobraba, cuando fue la devaluación,
más de $ 1000 mensuales; desde ese entonces, ese grupo
de personas sólo recibió un primer ajuste, del 11%,
en junio de 2006, cuando el índice oficial de precios acumulaba
un alza superior al 80 por ciento.
Pero
la sentencia sienta un antecedente para todos los juicios que
están en trámite -unos 40.000, según fuentes
del Gobierno- y los que se inicien de ahora en más. Y no
necesariamente se aplicaría sólo para los casos
de quienes tienen haberes superiores a los $ 1000, porque muchos
de los que cobran por debajo de esa cifra también recibieron
ajustes, en los últimos años, que se ubicaron por
debajo de la evolución de los salarios.
El
fallo conlleva un fuerte mensaje al Gobierno, que no dispuso aún
un mecanismo automático de ajuste de las jubilaciones,
tal como la Corte había ordenado. Ahora, los jueces dispusieron
que la Anses aplique al haber mensual que Badaro cobraba en 2001
una suba de frecuencia anual, entre 2002 y 2006, siguiendo el
valor del índice general de salarios que calcula el Instituto
Nacional de Estadística y Censos (Indec). Eso es lo que,
a diciembre de 2006, da un alza acumulada de 88,57 por ciento.
En ese período se otorgó el mencionado aumento del
11%, y ese porcentaje será descontado al hacerse el cálculo
de lo que correspondió cobrar según el criterio
de la Corte.
Al
haber resultante de aplicar esos ajustes (entendiendo entonces
que por cada $ 100 cobrados en 2001, en diciembre de 2006 debían
percibirse $ 188,57) se deben sumar los dos otorgados por el Gobierno
a las jubilaciones durante este año: uno del 13%, desde
enero, y otro del 12,5%, vigente desde septiembre. De eso resulta
que, en comparación con 2001, el ingreso mensual deberá
ser un 139,72% superior, según estimó el abogado
especialista en temas previsionales Guillermo Jáuregui.
Hoy el haber es un 41,11% mayor que en 2001: la diferencia, que
es el aumento que debería recibir Badaro en sus haberes,
es de un 70 por ciento. Además, la Corte ordena pagar los
montos retroactivos por los ajustes no otorgados durante 2002
y 2006.
El
valor final del ingreso, de todas formas, dependerá de
cómo la Anses realice la liquidación y si interpreta
que corresponde o no aplicar topes.
Según
explicó a LA NACION Graciela Stasevich, la abogada de Badaro,
los jueces están dejando la puerta abierta para que, eventualmente,
pueda hacerse un nuevo reclamo el próximo año, si
el ajuste aplicado durante todo 2007 no alcanzara a cubrir el
avance que haya registrado el índice salarial.
De
todas formas, parece difícil que se dé esa situación.
En los primeros nueve meses de este año, el índice
de salarios se elevó un 17,26%, en tanto que las jubilaciones
acumulan una mejora del 27,12 por ciento.
Sin
legislar
Que
los aumentos dados este año cumplan con la pauta fijada
por la Corte no significa, sin embargo, que el tema de la movilidad
esté solucionado. Los jueces se cuidaron de no legislar,
al no disponer qué es lo que debe ocurrir de acá
en adelante con la actualización de los ingresos de los
pasivos, y recordaron que esa tarea le corresponde al Poder Legislativo.
Además,
el fallo declara la inconstitucionalidad del artículo de
la ley de solidaridad previsional (la 24.463) que dispone que
la actualización de los haberes sea fijada anualmente por
la ley de presupuesto nacional. E insiste en que "contribuiría
a dar mayor seguridad jurídica el dictado de una ley que
establezca pautas de aplicación permanentes".
"La
Corte no legisló; solucionó el problema que tenía
que solucionar pero cuidando la independencia de los poderes",
destacó Stasevich.
Jáuregui
estimó que el índice elegido es el más moderado
entre los que podrían haber figurado en el fallo.
La
Cámara de la Seguridad Social, de hecho, dictó sentencias
en los últimos años al establecer como pautas de
movilidad índices como la evolución de los salarios
formales o de la recaudación de aportes. El indice general
de salarios del Indec contempla lo que ocurre tanto con los salarios
en blanco como con los informales.
Por
Silvia Stang
De la Redacción de LA NACION
|
Toman
fondos de la Anses
Fuente: La NACIÓN - Martes 27 de noviembre de 2007 http://www.lanacion.com.ar/economia/nota.asp?nota_id=965980&origen=premium
El
Gobierno debió recurrir a los fondos jubilatorios para
financiarse. Pero no se trata de una ampliación de la deuda
del Tesoro con la Administración Nacional de la Seguridad
Social (Anses) sino de una renovación de títulos
que estaban en manos de ese organismo descentralizado.
La
Anses concretó el pasado jueves la renovación de
papeles por US$ 541 millones a un valor mayor al de mercado. Para
ello, el Tesoro amplió la emisión del Bono de la
República Argentina con Descuento en dólares, con
una tasa del 8,28%. El vencimiento de estos títulos ocurrirá
en 2033.
La
colocación del título fue informada sólo
ayer a través del Boletín Oficial y fue pactada
a un precio de US$ 111,918 por cada 100 nominales. El bono Discount,
que creó la Argentina para la reestructuración de
deuda que completó en 2005, cotiza actualmente entre 90
y 91 en el mercado local.
Tras
unos meses sin actividad en los mercados, la Argentina se lanzó
dos semanas atrás a la búsqueda de dinero. El 14
de noviembre captó US$ 573,9 millones con la subasta del
Bonar X al 2017 y un rendimiento del 10,5% semianual. La semana
pasada, el Gobierno informó que adjudicó en forma
directa a Venezuela US$ 500 millones en Boden 2015 al 10,43%.
Con todos estos fondos, el gobierno de Néstor Kirchner
aspira a cubrir las necesidades financieras del fin de año.
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Un
fallo obliga a subir el haber más allá de los aumentos
DOMINGO
16 SET 2007Fuente. CLARÍN
http://www.clarin.com/diario/2007/09/16/elpais/p-01903.htm
DOS CASOS DIFERENTES,
PERO CON IGUAL RESULTADO : ESTATALES O PRIVADOS, LOS JUBILADOS
PIERDEN CONTRA LA INFLACION
La Sala III de la Cámara
de la Seguridad Social reconoció que el aumento de las
jubilaciones del 13% que, desde enero de 2007 y por iniciativa
del Gobierno aprobó el Congreso, representa un "suplemento
de movilidad" sólo a partir de esa fecha. Y no repara
la pérdida real de haberes que tuvo un sector de jubilados
que recibió incrementos inferiores a la suba de los salarios.
Así, la Cámara en la causa "García,
Norma Concepción s/ reajustes" le dio la razón
a la jubilada y determinó que su beneficio debe ser incrementado
en un 50,48%, más la retroactividad.

Según la Justicia,
en marzo de 1995, García ganaba 642,91 pesos. Y recibió
tres aumentos, "lo que significa una recomposición
total del 37,97%". La sentencia pondera que otros jubilados
recibieran aumentos mayores, en especial los que ganaban menos,
y también "el éxito declarado en el logro del
objetivo de 'inclusión social' procurado a través
de la generosa oportunidad ofrecida por ley 25.994" (jubilación
por moratoria).
Después de detallar
los aumentos que recibió cada sector según la franja
de haberes, el fallo concluye que hubo "un tratamiento marcadamente
dispar -con excepción del último período-
según la suma de la prestación de que se trate".
Así, coteja los aumentos que recibió García
con la variación salarial promedio de las Remuneraciones
Declaradas al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, del
Ministerio de Economía. Entre marzo 1995 y diciembre 2006
fue del 107,48%.
El fallo dice que "es
deber indeclinable del Tribunal preservar, examinados los alcances
de los actos de los otros poderes en torno a la movilidad aplicada
a la prestación bajo análisis a partir de abril
de 1995 y el consiguiente ajuste alcanzado", por lo exiguo.
Y concluye "que resultan irrazonables e injustos, en tanto
traducen un tratamiento desigual, producen un perjuicio patrimonial
confiscatorio y vulneran -a la vez- el carácter integral
e irrenunciable del derecho previsional en juego". Con este
fundamento, se le otorga a la jubilada la diferencia entre 107,48%
y el 37,97% recibido, lo que llevaría su haber a diciembre
pasado a 1.333,90 pesos.
La sentencia agrega
que García "deberá cobrar la diferencia (con
sus intereses) que surja para cada período semestral sujeto
a reliquidación, del cotejo entre el nuevo haber reajustado
con el efectivamente percibido". Y aclara que "la movilidad
así dispuesta para este caso, con el fundamento y los alcances
expresados, absorbe los aumentos ya aplicados".
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Una
renta privada que casi no tiene ajustes
DOMINGO 16
SET 2007 Fuente: CLARIN http://www.clarin.com/diario/2007/09/16/elpais/p-01902.htm
DOS CASOS DIFERENTES,
PERO CON IGUAL RESULTADO : ESTATALES O PRIVADOS, LOS JUBILADOS
PIERDEN CONTRA LA INFLACION
Un
afiliado a una AFJP sólo tuvo un ajuste de 4,8% en tres
años. Una beneficiaria del sistema de reparto obtuvo un
fallo que dice que deben compensarle la movilidad.

QUEJA. CHELIA
RECLAMA, PERO LA ASEGURADORA DICE QUE ESO ES LO QUE FIRMO.
Francisco Chelía era afiliado a una AFJP. Por una incapacidad,
se jubiló por invalidez definitiva en agosto de 2004.
Con el saldo que tenía en su cuenta más el monto
del seguro de invalidez que tenía la AFJP adquirió
una renta vitalicia (de por vida) en una compañía
de seguro de retiro con un haber mensual de $ 1.582. Durante
todos estos tres años, Chelía siguió cobrando
una mensualidad similar con pequeños ajustes. El mes
pasado cobró $ 1.718: 8,6% más que al inicio.
En ese período la inflación oficial fue del 31%.
Perdió casi una quinta parte del poder adquisitivo inicial.
Chelía
había aportado al Estado antes de afiliarse a la AFJP.
Por eso, comenzó a cobrar de la ANSeS $ 820 más.
Ahora cobra del Estado $1.029: recibió la suba del 11%
de setiembre de 2005 y el 13% desde enero. A partir de este mes
cobrará por la parte del Estado otro 12,5%: en total 41%.
La
compañía de seguro La Segunda, donde Chelía
contrató la renta (muchas otras tienen contratos similares)
confirmó a Clarín estas cifras. Y ante la insistencia
de este diario, aseguró que Chelía no cobró
ningún adicional extraordinario, como otorgan otras aseguradoras.
La
compañía admitió que el poder adquisitivo
de Chelía sufrió un perjuicio, pero argumentó
que eso es lo que marca el contrato de renta vitalicia que Chelía
suscribió. Por ese contrato, según la compañía,
Chelía debía recibir el 70% del excedente de rentabilidad,
descontada la rentabilidad técnica del sistema. Y eso suma
8,6%, insistieron.
Si
Chelía hubiera optado por un Retiro Programado -otra modalidad
de jubilación privada- hubiera recibido hasta ahora un
ajuste superior a la inflación, pero ese contrato no es
vitalicio (de por vida) sino que en cierto momento pasa a ser
decreciente, hasta que se agote el saldo de la cuenta. "Corría
el riesgo de que en determinado momento sólo cobre la parte
del Estado", respondió Chelía.
En
la Superintendencia de AFJP afirman que desde 2002 las rentas
vitalicias se ajustaron por debajo de la inflación. Y que
los ajustes varían según la compañía
y el contrato. "Es imposible comparar los rendimientos de
cada compañía. Para poner fin a esta situación,
se aprobó una resolución con la Superintendencia
de Seguros que fija (como informó Clarín semanas
atrás), un único modelo de renta vitalicia y un
piso de transferencia de rentabilidad para evitar todas estas
distorsiones", aclararon en la Superintendencia. Pero esa
norma debuta en diciembre de 2007 y no modifica los contratos
ya firmados, como el de Chelía.
Por Ismael Bermúdez - ibermudez@clarin.com
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El
Indec afectó a futuros jubilados
Por los cambios en las cifras, cada afiliado a una
AFJP perdió en promedio 670 pesos de su cuenta de capitalización
Lunes 8 de octubre de 2007 - Fuente:LA
NACION
El
paso de Guillermo Moreno por el Indec será recordado por
muchos argentinos durante mucho tiempo. En lo que va del año,
cada afiliado a una AFJP perdió, en promedio, 670 pesos
de su cuenta de capitalización individual por la manipulación
de los índices de inflación sobre cuya base se calcula
el valor de gran parte de los activos que tienen los fondos de
jubilación y pensión.
Casi
la mitad (49,6%) de la cartera de inversiones del conjunto de
las AFJP está ajustada por el coeficiente de estabilización
de referencia (CER), que reproduce las variaciones del índice
de precios al consumidor (IPC) que el Indec mide en la Capital
Federal y el conurbano bonaerense, un indicador muy cuestionado
por especialistas de todo el arco ideológico. Lo que perdió
cada afiliado surge de recalcular el valor en pesos de los títulos
y plazos fijos que se ajustan por CER, según el IPC de
la provincia de Mendoza, considerado por muchos un referente más
cercano a la variación de precios en el país.
Según
datos de la Superintendencia de AFJP, al 31 de agosto las administradoras
manejaban fondos por $ 87.982 millones y tenían casi 11
millones de afiliados. Hasta ese momento, la inflación
minorista calculada por el equipo de Moreno (y avalada por el
presidente Néstor Kirchner) era del 5%; la de Mendoza,
17,1%. Los 12,1 puntos del aumento que no se produjo en los activos
de los futuros jubilados representan una pérdida del 8,3%
en la cuenta de capitalización de cada individuo.
De
allí surge gran parte de los fondos a que se refería
la candidata oficialista, Cristina Kirchner, cuando denunció
intereses "políticos y económicos" detrás
de las acusaciones de manipulación del IPC y señaló
que "el 42% de la deuda [pública argentina] se ajusta
por CER, y cada punto de inflación significa 421 millones
de dólares [que debe pagar el Estado]".
El
jefe de Análisis Financiero de Tavelli y Cía., Juan
Pablo Vera, que a pedido de LA NACION hizo los cálculos
sobre la incidencia del CER en la cartera de las AFJP, sostuvo:
"Esto es economía y es suma cero. Cuando gana uno,
pierde el otro. El supuesto ganador es el Estado y el perdedor
es el afiliado a una AFJP. Pero la pérdida no sólo
queda circunscripta a una AFJP, porque gran parte de estos títulos
fueron transferidos a mediados de año al Estado con el
traspaso de aportantes al sistema de reparto. El Estado los emitió
y ahora los tiene en posición para hacer frente a las futuras
jubilaciones. Es deudor y acreedor".
El
analista aclaró que el cálculo debe ser considerado
en términos teóricos, porque en realidad el CER
ajusta sobre el capital y varios de esos títulos tienen
vencimiento a muy largo plazo.
En
total, se tomaron en cuenta 19 títulos ajustables por CER
más los plazos fijos que están en esa situación.
El más importante es el Cuasi Par: el stock de esos activos
llega a casi $ 24.000 millones. Vera indicó que también
parte de la pérdida de valor de los bonos argentinos durante
la crisis financiera internacional puede ser atribuida a la desconfianza
institucional que produjo la manipulación del IPC.
Ahora
bien, ¿por qué calcular la pérdida por afiliado
según la inflación mendocina? Ese es uno de los
indicadores que no han sido alterados por Moreno. Pero hay otros
que también han escapado, al menos parcialmente, al funcionario.
El índice de precios mayoristas, por ejemplo, duplicó
de enero a agosto los valores del IPC: 10,4%. Un CER basado en
ese indicador (que es elaborado por el propio Indec) les habría
reconocido a los afiliados a las AFJP $ 299 más en sus
ahorros.
Si
se considera otro indicador que elabora el Indec, el de los precios
implícitos en los supermercados, el CER treparía
al 14,1% y el afiliado promedio contaría con $ 504 extra.
Pero hay quienes creen que ni siquiera la inflación mendocina
refleja el total de los aumentos. Un hipotético CER basado
en la variación de precios en otras provincias, como La
Pampa, llegaría al 20,7% y demostraría que cada
afiliado tiene derecho a reclamarle a Moreno por los $ 869 pesos
que no le han reconocido.
Nuevo
default
Ante
la consulta de LA NACION, las AFJP prefirieron opinar con reserva
de identidad. "Si alguien se jubila hoy, esta situación
no tiene impacto para él -dijo una fuente del sector-.
El impacto lo van a tener los que se jubilen a medida que vayan
venciendo los bonos ajustados por CER. Por una cuestión
contable, no tiene un impacto inmediato en las carteras de las
AFJP. Pero éste es un impacto menor al lado del impacto
que causa en los mercados en general. Es difícil cuantificar,
pero es más grave el impacto institucional, que nos castiga
mucho a futuro".
Ya
hay afiliados a las AFJP que decidieron presentarse como querellantes
en la causa judicial en la que se investiga la manipulación
de los índices de inflación. La semana pasada, dos
particulares, patrocinados por el abogado Fabián Bergenfeld
ratificaron su denuncia. "Los afiliados a las AFJP, sin haberlo
elegido, debieron aceptar tener sus aportes transformados en bonos
actualizables por CER y por ello están sufriendo un menoscabo
en sus ahorros. Esto implica técnicamente un nuevo default",
dijo Bergenfeld a LA NACION.
Por
Oliver Galak
De la Redacción de LA NACION
-------------------------- Comentarios
de Lectores de LA NACIÓN sobre el Artículo:
pujol
- 08.10.07 - 09:34
Gracias tuerto cornudo, seguí afanándonos. Despues
vas a decir que el sistema de afjp no sirve. El que no sirve sos
vos, Montonero resentido. Lo mas triste es que muchos argentos
clarinizados lo aplauden. Que país de NABOS !!!!!
capazo
- 08.10.07 - 10:12
Comentario 15: Se lo confirmo, tengo un familiar que jamas realizo
aporte alguno y se jubilo y ya esta cobrando desde el año
pasado. Su sueño no es tal, es realidad.
|
El
30° aniversario de la Fundación Mediterránea
Para Cavallo, el
actual modelo económico "es un desastre"
"Vamos hacia el país que ya vivió 30 años
con inflación", sostuvo el ex ministro
Viernes 21 de setiembre de 2007 - Fuente LA NACIÓN
http://www.lanacion.com.ar/economia/nota.asp?nota_id=946018&origen=premium
Invitado
como orador central del 30° aniversario de la Fundación
Mediterránea, se comprometió a hablar sólo
de historia, pero no dejó pasar el momento para criticar
el presente ("este modelo es un desastre") y advertir
sobre el futuro ("vamos al país que ya vivió
30 años con inflación").
Tras
una presentación ante 2000 invitados en un almuerzo, en
el que afirmó que si el país volviera a la hiperinflación
él volvería a tomar las mismas medidas que tomó
desde 1991, rompió su silencio de más de dos años
ante los medios y dialogó con algunos diarios, entre ellos
LA NACION.
-¿A
qué se refiere con la oscuridad que vive el país?
-Se
dice que hay superávit fiscal porque no contabilizan los
fondos fiduciarios, ni los pasivos a los jubilados a los que no
les cumplen con la ley de solidaridad previsional. Y se miente
cuando se dice que no va a haber aumento de tarifas: ¿cómo
no va a haber aumento si han sido congeladas con una inflación
de más del 100% y un alza del dólar de más
del 200%? ¿Quién les cree? La gente muchas veces
quiere creer o ansía que no le den una noticia mala, pero
la engañan.
-¿No
pasaba lo mismo cuando se decía que el peso valía
un dólar?
-No,
todo lo contrario: en los 90 el peso valía uno a uno y
los que decían que no estaba bien valuado era porque tenían
intereses creados y querían un viva la pepa para aumentar
los precios como en 2002; querían pegarle un zarpazo al
bolsillo de la gente y producir una redistribución de la
riqueza a favor de los grandes deudores, del Banco de la Provincia
de Buenos Aires, en contra de la gente.
-¿Qué
opina de la concertación que busca Cristina de Kirchner?
-Esa
es una historia antigua que fracasó en todas las oportunidades
que se intentó, salvo que sea un pacto para definir reglas
de juego como el que se hizo en 1995-1996, que dio lugar a las
modificaciones de las leyes laborales. En ese caso vale la pena,
pero un pacto de precios y salarios siempre es un fracaso porque
para eliminar la inflación lo que hay que erradicar es
la mentira y el engaño, sincerar todas las cosas, dejar
que los precios alcancen los niveles que la realidad impone y
no tratar de fijar los que el gobierno quiere.
-¿Qué
medidas sugiere?
-Ninguna
porque no soy gobierno. Si fuera gobierno haría las cosas
de una manera absolutamente diferente, volviendo a las reglas
de la economía que había en los 90, perfeccionadas,
pero no oscurecidas o destruidas como ocurrió desde 2002.
-¿Por
qué plantea que habrá un escenario de estancamiento
con inflación?
-Porque
no creo que se esté creciendo al 8%. La capacidad de electricidad,
gas y petróleo ha estado estancada desde 2001. No hay inversión
en sectores clave de la economía. Lo que creció
es la demanda sobre fenómenos artificiales; por ejemplo,
si a la gente le regalan la electricidad, el gas y el transporte,
obviamente que a la gente le queda más para gastar en otras
cosas, pero cuando se vean obligados a hacerle pagar a la gente
lo que valen esos servicios, los salarios reales se van a ver
muy afectados y caerá la demanda.
-¿Y
la inflación va a incrementarse?
-Si
siguen con estas políticas de aliento a la demanda y tratando
de mentir con los índices de precios, en caso de un sinceramiento,
puede haber una complicación muy grande con la inflación.
-¿La
clave es sincerar precios?
-Para
mí lo que hay que sincerar son las reglas de juego de la
economía. Por ejemplo, ¿se concibe o no que, como
aumenta el precio internacional de la carne, va a subir el precio
interno o van a prohibir exportar? Si se concibe esto último
estamos en una economía en la que el Estado mete discrecionalmente
la mano sobre los mercados, con gravísimas consecuencias
para el futuro. Otro ejemplo es la apertura de la economía:
se rasgan las vestiduras diciendo que ahora se puede exportar,
pero por otro lado toman medidas que atentan contra el libre comercio
con China, que es el gran mercado de nuestras exportaciones.
-¿Pero
qué consecuencias tendría ese sinceramiento? ¿Más
inflación?
-No,
si se acompaña con políticas macroeconómicas
para defender la estabilidad. Lo que pasa es que la política
monetaria no está enderezada.
-¿Qué
opina de este modelo económico?
-Para
mí, es un desastre. Hoy la economía argentina está
muy mal organizada y, por lo tanto, nadie puede predecir cómo
va a ser en el futuro. Tuvimos gran reactivación por la
gran recesión previa y la bonanza externa.
-¿Por
qué dejó de consultarlo a usted el presidente Kirchner?
-El,
en realidad, no me consultaba, sino que apoyaba todas las políticas
de los 90, como Menem y De la Sota, pero me parece que la oscuridad
en la que entró la economía argentina lo confundió
a él mismo, por lo que habla sobre economía con
una ignorancia supina. En los 90 entendía muy bien, pero
ahora es como alguien que está metido en una pieza oscura
y que no sabe adónde va.
Por
Martín Kanenguiser
Enviado especial
|
Cifras oficiales
Hay 4,55 millones
de asalariados que trabajan en negro
Jueves 20 de Setiembre de 2007 - Fuente LA NACIÓN
:http://www.lanacion.com.ar/945711
El problema afecta
al 40,4% del empleo
El
40,4% de los trabajadores asalariados no está protegido
por el sistema de seguridad social: son, así, 4,55 millones
los empleados que están en negro, si se considera toda
la población urbana del país. La citada tasa de
"asalariados sin aportes jubilatorios" corresponde al
segundo trimestre de este año, fue difundida ayer por el
Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y muestra
una caída respecto de los índices relevados en períodos
anteriores: en los primeros tres meses del año la falta
de aportes afectaba al 41,6% de los empleados, en tanto que en
el segundo trimestre de 2006 la tasa era del 44,1 por ciento.
Los
datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), cuyos
resultados generales se difundieron la semana última en
medio de la advertencia de los técnicos del área,
que dijeron no haber sido quienes procesaron los datos, ya que
estuvieron varios días de paro en protesta por la crisis
política del organismo. Según la encuesta, el desempleo
del período resultó del 8,5 por ciento.
El
problema de los trabajadores sin aportes para su jubilación
tiene mayor fuerza en las provincias del Nordeste, donde la tasa
llega al 49,1 por ciento. En Cuyo y el Noroeste el porcentaje
es del 43,7%, y en el área metropolitana (Capital Federal
y conurbano), del 40%, un nivel no muy lejano al detectado en
la región pampeana (39%). El índice más bajo
se registró en la Patagonia, donde el 24,6% de los empleados
no cuenta con protección social.
La
tasa de trabajo en negro comenzó a mostrar un alivio luego
de tocar su máximo histórico en el cuarto trimestre
de 2004, cuando, ya con la recuperación económica
en marcha, trepó al 48,9%, con picos de más del
55% en las provincias del Norte. Desde ese entonces, el índice
promedio acumula una caída de 8,5 puntos porcentuales.
Mediante
un comunicado emitido por el Ministerio de Trabajo tras conocerse
el informe del Indec, el jefe de esa cartera, Carlos Tomada, atribuyó
"la nueva baja del trabajo no registrado" al crecimiento
de la economía y a "la fuerte política de inclusión
social". Esa política logró, según el
Ministerio, que casi 700.000 ex beneficiarios del Plan Jefes y
Jefas de Hogar Desocupados se incorporaran al trabajo "formal
y registrado". Tomada también le asignó mérito
a la presencia de la cartera laboral en las empresas a través
de las inspecciones realizadas "en el marco del Plan de Regularización
del Trabajo".
Heterogeneidad
La
realidad que esconde el índice de asalariados sin aportes
es heterogénea y la herramienta de las inspecciones alcanza
por lo general a empresas medianas que trabajan en la economía
formal, aunque a veces parcialmente (ya que no declaran toda su
actividad). Dentro del índice de informalidad también
están incluidos quienes son contados por el Indec como
ocupados estando en planes de empleo y quienes trabajan en muy
pequeñas unidades de producción con bajas posibilidades
de acceso al blanqueo.
Además
del dato de informalidad, el informe difundido ayer muestra que
la desocupación es más elevada entre las mujeres:
en este segmento la tasa llega al 10,6%, mientras que es del 6,9%
entre la población masculina. Las estadísticas también
confirman que los jóvenes están especialmente afectados
por la ausencia de trabajo: entre las mujeres de hasta 29 años,
la desocupación trepa al 18,9%, y entre los varones jóvenes,
es del 13,5 por ciento.
Por
Silvia Stang
De la Redacción de LA NACION
|
Los pasivos, en el centro del debate
En el sistema de reparto las jubilaciones
ya están en riesgo
LA NACIÓN - Domingo 2 de Setiembre de 2007
A partir de una reforma previsional, el Gobierno comenzó
a tomar fondos que gestionaba el régimen privado y, a la
vez, asumió mayores compromisos a futuro; surgen dudas
sobre la viabilidad del plan
Está claro que varias medidas tomadas por el Gobierno
se orientan a dar mayor protagonismo a la administración
pública en el sistema jubilatorio.
Sin embargo, no se muestra tan evidente, a los ojos de varios
analistas, si en la construcción de un régimen de
reparto fortalecido en su cantidad de afiliados y beneficiarios,
existen efectivamente cimientos y columnas resistentes para asegurar
que en el futuro se puedan cumplir los mayores compromisos asumidos.
Más bien, hay quienes creen que existen riesgos de que
a mediano y largo plazo el Estado no tenga fortaleza para enfrentar
todos sus pasivos –que hoy toma pero no contabiliza–
y termine ejecutando mecanismos como los que, en otros momentos
de la historia argentina, licuaron el valor de los recursos para
la clase pasiva.
El sistema previsional es hoy superavitario –sin entrar
a discutir si lo sería en caso de aplicarse un mecanismo
de movilidad de los haberes, tal como ordenó la Corte Suprema–,
y a eso se suma que el régimen público recibió
el dinero acumulado por casi 1,5 millones de afiliados a las administradoras
de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP), que fueron derivados
a reparto según disposiciones de la ley previsional aprobada
este año. Una preocupación surge, entonces, para
los economistas consultados por LA NACION, cuando se analiza qué
destino se dará a esos fondos y si puede esperarse que
garanticen el funcionamiento de un régimen que, en rigor,
es dependiente del número de aportantes activos presentes
y futuros.
Con el declarado objetivo de resguardar recursos, el Poder Ejecutivo
creó un Fondo de Garantía de Sustentabilidad del
Régimen Previsional de Reparto. No obstante ello, en los
últimos meses, las transferencias desde las AFJP se contabilizaron
como parte de los ingresos corrientes del sector público,
algo que algunos cuestionan, pero que no choca con impedimentos
formales, según expertos en materia fiscal.
Un tema que se observa con cierta inquietud es que parte del
superávit previsional se haya destinado a comprar letras
del Tesoro con rendimientos inferiores a la inflación oficial.
En la Anses existen tenencias de Letras por $ 2250 millones,
que fueron tomadas en 2005 y luego se renovaron, algo que se repetirá
en los próximos días, según admitió
una fuente del Gobierno. "Los que critican esta colocación
parecen no saber que la ley de administraciones financieras permite
hacer inversiones sólo en plazos fijos del Banco Nacion
o en letras", se atajó un funcionario.
Además de ese financiamiento en particular al propio fisco,
con el pase de saldos de las cuentas de capitalización
llegan títulos de deuda pública que estaban en poder
de las AFJP. En la opinión de algunos economistas, como
el ex secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, al volver al
Estado esos títulos deberían ser dados de baja del
stock de deuda.
En mayo último llegaron a la Anses $ 2828 millones, provenientes
de las cuentas de capitalización de 175.147 personas incluidas
en regímenes especiales (docentes, investigadores científicos,
diplomáticos y jueces), que prometen prestaciones del 82
o del 85% (no móvil) del salario activo. El pase se justifica
en que el Estado es el que promete dar esas prestaciones.
En julio se transfirieron $ 4653,6 millones de las cuentas de
afiliados que, teniendo más de 50 o de 55 años (según
se trate de mujeres o varones) y un ahorro acumulado menor a los
$ 20.000, no optaron por quedarse en la AFJP y, por lo tanto,
fueron derivados a reparto. El efecto de ese pase, traducido en
un abultamiento del superávit fiscal que exhibe el Gobierno,
se vio parcialmente en las cuentas de julio (se contabilizó
sólo la tercera parte); el resto del impacto se reservó
para agosto y septiembre.
Dinámica de pases
Luego de esos traspasos, no habrá otros de montos tan
significativos.
Periódicamente se irán transfiriendo los fondos
de quienes vayan cumpliendo 50 o 55 años y tengan bajo
nivel de ahorro. Entretanto, el dinero ya acumulado por quienes
deciden voluntariamente pasar al régimen estatal quedará
en las AFJP, y el régimen público comenzará
a recibir el flujo de sus aportes desde enero de 2008. Hasta entonces
no se conocerá exactamente cuánta gente habrá
abandonado capitalización: se sabe que unas 800.000 personas
bajaron el formulario de Internet, pero eso no significa que hayan
concretado el trámite, que requiere el envío de
la planilla por correo.
Otro mecanismo que engruesa el número de aportantes a
reparto es que, desde abril último, los nuevos trabajadores
que no optan en un plazo de 90 días a qué sistema
derivar sus aportes pasan a ser afiliados de la Anses.
Según informaron en el organismo de la seguridad social,
el fondo de reserva al que irán los recursos extraordinarios
se integrará formalmente el 15 de este mes, y desde entonces
se aplicará un plan de inversiones que está en estudio.
"El fondo tiene el doble objetivo de calzar en el mediano
plazo los vencimientos de las inversiones con altas en el sistema
jubilatorio, y de hacer frente a eventuales problemas futuros
de financiamiento", sostuvo Sergio Massa, director ejecutivo
de la Anses.
Pero el mecanismo tiene sus cuestionamientos. ¿Cuáles
son las críticas, expresadas por diferentes analistas?
Que un fondo así no se condice con la naturaleza de un
sistema de reparto que supone un financiamiento intergeneracional;
que por su volumen (inicialmente tendrá $ 20.000 millones)
no tiene fuerza para dar sustentabilidad al régimen, cuyo
financiamiento depende de otros factores, y que se corre el riesgo
de que el dinero termine mal invertido o con su valor licuado.
El decreto que crea el fondo fija pautas amplias para la colocación
del dinero, sin disponer límites por instrumentos financieros
al modo de los que rigen, por ejemplo, para las AFJP.
"Es altamente riesgoso otorgar discrecionalidad a un organismo
que carece de autonomía política y que puede ser
capturado por el poder de turno para usar los fondos sin proteger
su valor", observó Juan Luis Bour, economista jefe
de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas
(FIEL). Bour, como otros entrevistados, lamentó que se
financiara al Tesoro con tasas inferiores a la inflación,
y comparó la situación con colocaciones compulsivas
de bonos en las décadas del 50 y del 80, que, según
dice, vaciaron el viejo sistema de jubilaciones.
Según Juan Massot, economista de la Universidad del Salvador,
prestarle al fisco no conlleva más riesgo que el que tienen
las AFJP al tomar deuda pública. "Habría más
riesgo moral si se invirtiera en acciones privadas", estimó.
Massot agregó que siempre hay un riesgo de que fondos previstos
para el largo plazo se usen, en una crisis, para paliar situaciones
inmediatas.
En la opinión de Rogelio Frigerio, director ejecutivo
de la consultora Economía & Regiones, el fondo
de reserva es una buena medida, "si se asegura que no se
va a usar como variable de ajuste ante dificultades financieras
del Gobierno". El actual proceso de transferencia de recursos
se da en un contexto en el que aparecen luces de alerta en el
sector público. Luces que exhiben poco brillo, justamente,
porque las disimulan los fondos previsionales.
"En los primeros seis meses del año, el superávit
primario [del sector público] ascendió a $ 14.280
millones, un aumento del 13,4% respecto de igual período
de 2006. Para ese resultado se computaron como ingresos corrientes
de la Anses $ 2828 millones, que vienen de las cuentas de afiliados
a las AFJP traspasados", observó Frigerio. Si se elimina
"el retoque contable", estimó, el superávit
primario del semestre fue un 9,1% inferior al de ese período
de 2006, mientras que el resultado financiero (que incluye pagos
de servicios de la deuda), cayó un 38,6% interanual.
La Asociación Argentina de Presupuesto y Administración
Financiera Pública (ASAP) advirtió que tal caída
interanual del superávit debe revertirse para lograr "cierta
holgura en la administración de los servicios de deuda
de mediano plazo".
"Nada garantiza que esos fondos [del sistema previsional]
sean intangibles -consideró el actuario Daniel Marcú-;
nada garantiza que cuando el Estado necesite recursos no se los
vaya a llevar." El consultor recordó que el sistema
jubilatorio tiene en nuestro país una historia de licuaciones
por inflación del valor de sus recursos. Sin ir más
lejos, eso ocurrió a partir de 2002, con un efecto que
siguen sufriendo quienes cobran más que el haber mínimo
y que, aun con los aumentos que recibieron (proporcionalmente
inferiores a los percibidos por quienes menos ganan) tienen hoy
un poder de compra inferior al de 2001.
"En general, los sistemas de reparto son inviables y acá
no hay posibilidad de que el Estado cumpla a largo plazo con sus
compromisos; lamentablemente es así, si hablamos de preservar
el valor de las prestaciones", dijo Marcú, tras recordar
que por la moratoria previsional, se sumaron más de 1,2
millones de jubilados -que pagan una cuota mensual por la deuda
que declararon, pero siempre menor al haber mínimo que
ya perciben-, sin hacerse antes un análisis cierto de viabilidad.
"Los que dicen que el reparto no funciona [por no ser suficiente
la cantidad de activos para a los pasivos] deberían saber
que el sistema actual está financiado en un 60% por recursos
de rentas generales", dijo con tono desafiante una fuente
del Gobierno. "Todos los países tienen ciclos; eso
se dice hoy, pero el día de mañana la recaudación
de los impuestos puede no ser buena", retrucó un analista.
"Un sistema de reparto supone un financiamiento intergeneracional;
no admite capitalizar fondos", opinó el economista
Claudio Lozano, de la Central de Trabajadores Argentinos, quien
cuestionó la toma de Letras que, por sus bajas tasas, provocan
"una descapitalización" en términos reales.
Para Lozano, el dinero que llega a la Anses deberían usarse
para dar una recomposición por movilidad (ajustes automáticos
en función de un índice como podría ser la
evolución de los salarios) a los haberes. Lozano estimó
que ésa sería una señal de incentivo para
el pase a reparto. "Si se sigue pagando cada vez a más
beneficiarios el haber mínimo, eso es un elemento disuasivo
para ir al sistema: los aportantes con mejores sueldos no se pasan
y así el sistema de reparto se queda con la mayor masa
de jubilados y con los aportantes de sueldos más bajos",
analizó. Se promueve que el régimen público
tenga más afiliados, pero, según evaluó,
no se toman las previsiones para fortalecer el régimen:
dar la movilidad y restituir el nivel de las contribuciones patronales,
reducidas en 1993.
Los reclamos judiciales por movilidad son una espada que desafía
la existencia de recursos "excedentes" en el sistema.
Al tema se suman las causas judiciales por la falta de actualización
de los salarios de los últimos 10 años aportados,
cuando se hace el cálculo del haber inicial, que, lógicamente,
nace desvalorizado.
"El sistema de reparto no protege a los afiliados cuando
hay alta inflación", señaló Bour, que
consideró que el objetivo de la última reforma "es
esencialmente fiscal, con una solución de corto plazo (para
hacer frente al costo de la moratoria y al alza de las jubilaciones),
que oculta el déficit de mediano y largo plazo". Advirtió
que en las cuentas fiscales se muestra el saldo positivo del pase
de afiliados, pero no se computan los pasivos que se asumen.
Es una contabilidad con satisfacciones para hoy. Y dudas para
mañana.
Por Silvia Stang
De la Redacción de LA NACION
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/940025
|
El ejercicio inhumano
de la paciencia
Fuente: La Nación - Jueves 31 de Mayo de
2007
Los gobernadores de las provincias que recientemente participaron
junto con las delegaciones de la ANSES de todo el país
en el reclutamiento de más de dos millones de personas
que, en un trámite sumarísimo de 30 días,
sin haber hecho jamás los aportes en la Afip pasaron
a gozar de una jubilación ordinaria, tendrían
que poner el mismo énfasis en solucionar la situación
de miles de ciudadanos que se encuentran postergados desde hace
años sin lograr este beneficio luego de haber cumplido
con todas las disposiciones legales que hasta entonces se exigía
a los trabajadores para jubilarse.
En el caso de Santiago del Estero, el gobernador Gerardo Zamora
dispuso a través de un Programa de Asistencia, no sólo
el subsidio de la primera cuota ante Afip sino un asesoramiento
provisional que incluyó la preparación de personal
que trabajó, no sólo en un edificio exclusivamente
preparado para este fin, sino en las mismas instalaciones de
la UDAI local, recibiendo y procesando toda la documentación
hasta la liquidación y el cobro del beneficio.
Si en realidad el gobierno nacional está trabajando
con políticas de inclusión sin especulaciones
por la proximidad del acto electoral de octubre próximo,
es ineludible que debe contemplar la total injusticia y discriminación
que sufrimos los que religiosamente hemos realizado los aportes
mensuales por mas de 30 años y que estamos esperando
como en mi caso hace casi un año y medio que se me fije
el monto y la fecha para el cobro del beneficio jubilatorio.
No he visto ninguna iniciativa ni de parte del responsable
nacional de la ANSES, como tampoco de las delegaciones del interior
que tienda a desburocratizar este trámite que padecemos
los legítimos aspirantes a este beneficio universal y
obligatorio, mientras el tiempo inexorable nos somete a una
dura prueba y a un ejercicio de paciencia que para el caso de
personas de más de 60 años resulta inhumano.
Luis Alberto Corbalán
cococorbalan@hotmail.com
|
Confiscación
y dibujo fiscal
Fuente: La Nación - Viernes 29 de Junio de 2007
http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=921377&high=jubilaci%F3n
El
gobierno nacional presentó las cuentas públicas
de mayo último con un superávit primario mensual
de 5319,2 millones de pesos, superior en un 36,2 por ciento al
del mismo mes de 2006. Debe aclararse, sin embargo, que esta abultada
cifra se explica por el ingreso extraordinario y por una única
vez de 1541,8 millones de pesos provenientes del traspaso al Tesoro
de cuentas particulares del régimen de capitalización
de casi 170.000 docentes, científicos, miembros del Poder
Judicial y diplomáticos. De no haberse contado con estos
fondos, el superávit primario hubiera sido menor en valor
nominal que el del mismo mes del año anterior.
Las
autoridades gubernamentales han considerado ese ingreso extraordinario
un recurso corriente, lo cual implica un serio error conceptual
sólo explicable por el afán de mostrar resultados
mejores que los que se hubieran dado en una medición correcta.
Los fondos traspasados eran activos acumulados en títulos
y otras inversiones, administrados por las AFJP, con el fin de
preservar o acrecentar el valor de los ahorros que eran propiedad
de cada uno de los aportantes. Ahora han dejado de serlo para
engrosar la caja del Estado, contra la promesa de una jubilación
cuando esas personas pasen a la etapa pasiva. El traspaso de esos
activos tiene su contracara en la incorporación de un pasivo,
ya que el Estado se compromete ahora a un pago futuro al cual
antes no estaba obligado. No se trata de un ingreso corriente
que pueda ser gastado sin tener un efecto patrimonial.
Desde
el punto de vista de los que perdieron la titularidad de esos
fondos, se trata de una confiscación lisa y llana que no
contó con su anuencia ni consulta previa. Resultan inaceptables
las declaraciones de la ministra de Economía, Felisa Miceli,
quien dijo que esta reforma previsional "trae aparejada la
recuperación por parte del Estado nacional de estos recursos
que fueron quitados cuando se hizo la reforma en 1994 y que son
legítimos fondos del Estado". Ni fueron quitados ni
nunca pertenecieron al Estado. En rigor, esa declaración
denota más bien un acto fallido acerca del real pensamiento
oficial, en el sentido de que el destino último de estos
fondos será engrosar las arcas fiscales para justificar
el preocupante aumento del gasto.
Aun
si se hubiera consultado a los afectados, como ocurrirá
con otras categorías de los actuales aportantes al sistema
de capitalización, se lo hubiera hecho con información
totalmente asimétrica y capciosa. La promesa de una determinada
prestación futura en el sistema de reparto tiene el escaso
valor que la experiencia histórica argentina confirma.
Casi todos los sucesivos gobiernos en los últimos años
han incumplido disposiciones legales y han desconocido fórmulas
de ajuste en las prestaciones jubilatorias. Pueden dar fe de eso
las decenas de miles de jubilados y pensionados que debieron promover
reclamos judiciales tras haber sido defraudados por idénticas
promesas de anteriores gestiones gubernamentales, cuyo incesante
aumento hizo necesario crear los juzgados de la seguridad social,
hace poco más de diez años.
El
fisco ha transitado casi siempre por estrecheces que se han resuelto
contrayendo el nivel de las prestaciones jubilatorias. Esta ha
sido la típica variable de ajuste. No hay motivos para
creer que esto no volverá a suceder en el futuro. Más
bien debe decirse que la insolvencia fiscal será inevitable
si se retorna gradualmente al sistema de reparto como lo pretende
esta última contrarreforma previsional. Buscando aliviar
la caja en lo inmediato, se incrementan notablemente las obligaciones
del erario público en el largo plazo. Todo lo inverso a
lo que debería ocurrir en una gestión previsora.
Los
resultados fiscales presentados para mayo último no hacen
más que confirmar que el gasto público crece aceleradamente
y por encima de los recursos tributarios genuinos, a pesar de
haberse desacelerado los gastos de capital. Es necesario, por
lo tanto, insistir en que deben encararse reformas estructurales
que actúen sobre la calidad y eficiencia del gasto público
para evitar una nueva caída en la insolvencia fiscal. Parece
inevitable que en algún momento deba recuperarse el poder
adquisitivo de los salarios públicos y de las jubilaciones,
y sea necesario reducir los derechos de exportación. Arbitrios
como los traspasos criticados en este editorial crean mayor compromiso
fiscal de largo plazo, a lo que cabe agregar el gran interrogante
de cómo hará el Estado para afrontar en su momento
las mayores erogaciones derivadas del inducido pase voluntario
al sistema de reparto, si se destinasen los mayores ingresos consecuentes
a incrementar el gasto sin efectuar previsión o reserva
alguna.
Link
corto: http://www.lanacion.com.ar/921377
|
PRIMER
NIVEL
Jubilación: elegir es lo de menos
Fuente:
Clarín - 3 de Junio de 2007 http://www.clarin.com/suplementos/economico/2007/06/03/n-01430954.htm
Los
efectos de la reciente reforma previsional se harán sentir
no sólo en lo inmediato sino también a largo plazo
y afectan directa o indirectamente el futuro de todos, sostiene
el autor. Y asegura que se realizaron sin que la sociedad pudiera
interiorizarse mínimamente de lo que está en juego
y, mucho menos, debatir informadamente sus pros y contras.
Guillermo
Rozenwurcel. DIRECTOR AREA DE ECONOMIA. ESCUELA DE POLITICA Y
GOBIERNO. UNSAM
Las cuestiones que preocupan a la ciudadanía se suceden
vertiginosamente en el escenario político y mediático
argentino. El debate de los temas importantes es, en el mejor
de los casos, intermitente y superficial. Emerge cuando algún
acontecimiento es "tema de tapa" en los medios y se
diluye rápidamente sepultado por la siguiente novedad.
Algo
de esto ocurre con los cambios operados recientemente en el régimen
previsional. Sus efectos se harán sentir no sólo
en lo inmediato sino también a largo plazo, afectan directa
o indirectamente el futuro de todos y, sin embargo, se decidieron
sin que la sociedad pudiera interiorizarse mínimamente
de lo que está en juego y, mucho menos, debatir informadamente
sus pros y contras.
Los
cambios a que aludimos son básicamente dos. Uno atañe
a los trabajadores activos y consiste en la posibilidad, antes
inexistente, de optar antes de fin de año por salir del
sistema de capitalización y pasarse al de reparto.
El
otro abarca a quienes, habiendo alcanzado la edad jubilatoria
o habiendo sumado 30 años de aportes, aún sin alcanzar
la edad exigida, pudieron acogerse hasta el 30 de abril pasado
a una generosa moratoria para regularizar deudas acumuladas con
anterioridad a setiembre de 1993. Esto posibilitó el otorgamiento
de más de 1.100.000 nuevas jubilaciones que, sin ese mecanismo,
no hubieran podido concederse.
En
esta nota abordaremos el primer tema, dejando para una próxima
entrega la discusión que suscita la moratoria.
Es
incuestionable que la reforma previsional de los noventa estuvo
lejos de resolver las graves deficiencias del régimen preexistente.
Las cuentas individuales ciertamente aportaron algo más
de transparencia y previsibilidad, aunque los pregonados incentivos
al ahorro previsional prácticamente no tuvieron efecto.
Como contrapartida, el nuevo régimen generó un mercado
altamente concentrado, promovió conductas colusivas, despilfarró
recursos de los aportantes a través de elevadísimos
gastos publicitarios, infló el costo de los seguros de
vida y, tal vez lo más grave, no pudo impedir el vertical
descenso de la cobertura.
Si
se comparte este diagnóstico, no caben dudas de que una
nueva reforma era ineludible (pareciera que nuestras imprevisiones
nos condenan a estar permanentemente reformando las reformas).
La encaró este gobierno satisfactoriamente?
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